El otro día hablábamos de las 4 megatendencias que marcaran el futuro de las industrias lácteas: La comodidad/conveniencia, la salud, el placer y la responsabilidad.
Llevamos tres post hablando de la necesidad de evitar pérdidas cuando se trabajan cuajadas delicadas y de cubas adoptadas a este fin. Hoy hablaremos de la necesidad de acotar la incertidumbre del peso en los quesos vendidos por pieza.
Las ensaladas en España suelen ser bastante aburridas, "desgraciadamente" tenemos el mejor aceite de oliva del mundo y eso ha limitado el uso de aliños más elaborados.
En estos últimos años hemos asistido a un inusual crecimiento de Lactalis vía adquisiciones de empresas de prestigio, cuyo último capítulo lo estamos viendo en el lanzamiento de una OPA sobre Parmalat, ¡¡tremendo pulmón financiero!!.
Cuando se reúnen dos o más profesionales de algún sector, con el café se acaba hablando de tendencias, intentado vislumbrar como será el futuro, aunque ¡vete tu a saber!. Según la multinacional islandesa Bakkavor existen cuatro que marcaran los caminos de la industria alimentaria en los próximos años: La comodidad/conveniencia, la salud, el placer y la responsabilidad.
Las cubas semicilíndricas son casi desconocidas en España y en Latinoamérica, supongo que debido a las razones ya analizadas, primando la eficacia del trabajo del grano, propio de las pastas prensadas. Su uso tuvo gran importancia en las pastas blandas francesas y lo continúa teniendo en las italianas.
Durante estos últimos días se ha desatado una fuerte polémica en los Estados Unidos sobre los azúcares que aportan las bebidas lácteas distribuidas en los colegios. Es indudable que los problemas de obesidad infantil que existen en USA exige una reflexión ¿sobre los lácteos?.