Explorando la vía láctea.

El nombre lo dice todo: la industria láctea, desde una visión completamente personal.
Leche, queso, requesón, yogur, nata, mantequilla , butter oil, leche en polvo, leche condensada, leche evaporada, suero, WPC, lactosa ...

lunes, 25 de abril de 2011

Lácteos y obesidad infantil, la polémica en USA.

Durante estos últimos días se ha desatado una fuerte polémica en los Estados Unidos sobre los azúcares que aportan las bebidas lácteas distribuidas en los colegios. Es indudable que los problemas de obesidad infantil que existen en USA exige una reflexión ¿sobre los lácteos?.




El problema se ha focalizado estas semanas en los 25 gr de azucar que tiene un batido  240 cc en USA.



¡¡Esos ingredientes!!

Hay opiniones para todos los gustos, en una de las más sensatas nos recueradan que la leche tiene lactosa y que a los niños les entran mejor estas bebidas que la leche a palo seco. 

Los que apoyan este tipo de formulaciones comentan que ésta es la manera que los niños consuman más productos lácteos, en una edad en que el consumo de este alimento es esencial para su desarrollo y adquieran hábitos saludables para su alimentación. A mí me recuerda un poco la polémica que hubo hace años sobre los cómics, en la que los tertulianos de turno los aceptaban  dada la posibilidad de que los chavales adquirieran  hábitos de lectura y que las viñetas fueran la puerta de entrada a libros más serios.

Si le pillas el gusto a los Cómics, seguirás leyendo cómics y no acabaras leyendo necesariamente a Tolstói .



Pero volviendo al tema, que me pierdo.

Partiendo de unos 45 gr/l. en una dosis de 225 ml, a mí me salen unos 10 gr de lactosa y unos 15 gr de sacarosa añadida. Si es mucho o poco para un niño, dependerá de la cantidad de ejercicio que haga y del resto de su dieta.

Existen formas de rebajar, en una bebida láctea, las calorías procedentes de los azucares . La primera es el uso de edulcorantes intensivos, supongo que los nutricionistas tendrán algún criterio a la hora de decidir entre la sacarosa y estos productos. Últimamente se han puesto de moda los edulcorante no calóricos de origen vegetal, destacando el ruido que está montando la Stevia en USA.

La otra posibilidad es utilizar lactasa para disociar la lactosa (poder edulcorante 0.25 con respecto a la sacarosa), el resultado –como todos sabemos- son una molécula de glucosa (PE 0,70) y otra de galactosa (PE 0,3).

Combinando ambas soluciones y alguna más, podemos conseguir formulaciones muy equilibradas para aquellos que estuvieran interesados en desarrollar productos con una reducción importante del poder calórico o que actuaran ante al problema del sobrepeso.

Y que pasa en España. Nuestros colegios -a pesar de la estrategia NAOS- siguen llenos de chucherías, y agüitas azucaradas, sin ningún producto lácteo dulce ni amargo. Supongo que nuestros ratios de obesidad infantil ( los datos varían según las fuentes, algunos estudios cuantifican los niños con sobrepeso en cerca del 30 %) no han hecho sonar las alarmas, o que los múltiples actores con responsabilidades en este enredo tienen otras preocupaciones, a nadie parece importarle demasiado.


"Por mucho que cientos de miles de personas, reunidas en un corto espacio de terreno al que se han apegado, se esfuercen en llenar el suelo de piedras para que no crezca nada en él; por mucho que limpien ese terreno hasta la última brizna de hierba; por mucho que impregnen el aire con el humo del carbón y el petróleo, por mucho que corten los árboles y obliguen a marcharse a todos los animales y aves, la primavera, hasta en la ciudad, siempre es primavera."

León Tolstói

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