Explorando la vía láctea.

El nombre lo dice todo: la industria láctea, desde una visión completamente personal.
Leche, queso, requesón, yogur, nata, mantequilla , butter oil, leche en polvo, leche condensada, leche evaporada, suero, WPC, lactosa ...

lunes, 12 de septiembre de 2011

Centrales de compra.

Como es posible competir con una multinacional que compra los envases, aditivos, detergente a nivel planetario… un X % más baratos que tu minúscula empresa… .



Chupado, esos monstruos están llenos de brillantes ejecutivos, invierten sin freno en nuevas tecnologías y gastan en publicidad auténticas fortunas… . ¡Leñe! con lo que ahorra en todo eso una pequeña empresa y con las horas que le echa “Manuel”, ¡malo será!.

Pero volviendo a la cabecera, aún dando por supuesto que el segundo párrafo es cierto (ja), la desventaja de partida es difícil de asumir por cualquiera. La solución ha sido difícil de asumir en nuestro sector, mientras que en otros es el pan de cada día.

Efectivamente estoy hablando de las Centrales de Compra, que como todos sabemos consisten en estructuras, con diferentes entidad jurídica (ver enlace), que permiten agrupar la compra de insumos o servicios comunes a un colectivo dado.

Este tipo de organizaciones han sido promovidas en diferentes momentos y me temo que en la mayoría de los casos han sido flor de un día. Las razones han sido varias, por una parte cada vez que se montaba una de estas iniciativas, los asociados empezaban a pensar las oscuras razones que movían al promotor, que en la mayoría de los casos era tan ingenuo como yo.

La segunda trampa, que aparecía en el camino, la provocaban las generosas ofertas de los proveedores, mucho mejores que las conseguidas por la central de compras. Evidentemente estas ofertas duraban el tiempo suficiente para tirar abajo el proyecto… .

Esta miopía de los proveedores en realidad tiene poco sentido ya que siempre es preferible tener un mercado organizado que un permanente campo de batalla. La organización de tus clientes permite al suministrador, organizar la producción y la logística, simplificando los costes de comercialización. Pero ese pequeño porcentaje de descuento conseguido por las centrales de compras es como una piedra en el zapato para algunos.

La tercera trampa es el buen concepto que tenemos de nosotros mismos y de nuestra capacidad negociadora. Siempre superior a la de nuestros competidores, craso error.

Desde las centrales de compra que se montaron en algunos sectores, también ha habido abusos, errores y falta de flexibilidad que se están pagando muy caros, desacreditando este tipo de iniciativas. 

Nuestra capacidad de negociación siempre es proporcional a nuestro volumen de compras y siempre compraremos a precios superiores a los ofertados a los gigantes. Y que conste, que aún concentrando compras, seguiremos en desventaja.


¿Alguién ha tenido alguna experiencia con centrales de compra?, ¿como resultó?


Si a alguien le apetece contarnos su experiencia, ya sabéis en Linkedin en el grupo de Maestros Queseros & Dairy Industry Passionatesi no estáis apuntados, a qué esperáis... 

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