Como es posible competir con una multinacional que compra los envases, aditivos, detergente a nivel planetario… un X % más baratos que tu minúscula empresa… .
Una de las herramientas que tiene cualquier empresa para ganarse el apoyo “incondicional” de sus clientes, es el de hacerles partícipes de un proyecto que se base en la historia de la empresa o del producto. La empresa deja de vender un producto como tantos otros y el cliente asume un papel protagonista en el desarrollo de la marca.
Hará un par de meses estuve arreglando el mundo con un sabio portugués. Le comenté que estaba empezando a escribir algo que casi no me atrevía a publicar por aquello de no pasarme de listillo, ya que aunque todos seamos conscientes de la situación de debilidad que se está produciendo en nuestro sector, cada empresa está toreando el presente como puede y no como quiere.
En tiempos de vacaciones, no solo viajamos nosotros, también nos llevamos en las maletas nuestros productos favoritos. Así el otro día me encontré con un envase de Petit Écolier que me llamó la atención. Os cuento…
Ya sabéis que ando extremadamente preocupado por el desánimo de nuestros productores, que ni aún con precios de leche elevados en los mercados internacionales y un cierto repunte en el pago de sus producciones, levantan cabeza. Todo ello en un entorno lleno de incertidumbres, con el preludio de latragedia griega; de continuar, el fuego de artificios puede ser global.